The Speed Project, la carrera creada por Nils Arend, se convirtió en una de las competencias más duras del mundo del running. Cruza el Valle de la Muerte, carece de reglas formales y solo se puede participar por invitación. También tiene su versión en Latinoamérica, atravesando el desierto de Atacama.
La travesía original inicia en el muelle de Santa Mónica, California, y finaliza frente al cartel de Las Vegas, Nevada. El trayecto abarca cerca de 550 kilómetros. Aunque el formato tradicional es por equipos de seis corredores, también se permite realizarlo en solitario, lo que lo convierte en un evento reservado para atletas extremos.
Un recorrido sin reglas por el Valle de la Muerte
A diferencia de las maratones convencionales, The Speed Project no cuenta con sitio oficial, inscripción abierta ni una ruta establecida. Tampoco hay cronómetros oficiales ni puntos de control. Solo una consigna: evitar las autopistas. Esa ausencia de normas define el espíritu libre de esta ultramaratón que exige estrategia, adaptación y resistencia.
“Cuando la poli los detenga, sean súper amables”, pidió el propio Nils Arend a los participantes en un mensaje difundido por redes sociales. “Simplemente digan: ‘Oh, somos un grupo de amigos corriendo a Las Vegas’. No tienen por qué saber nada más ni nada menos”.
En este recorrido, los corredores enfrentan temperaturas extremas, deshidratación y noches a la intemperie. El atleta británico James Poole completó la versión solitaria en menos de 119 horas, durmiendo en edificios abandonados y alimentándose con provisiones de estaciones de servicio.
Atacama, el escenario elegido para la expansión
El éxito internacional de The Speed Project motivó a sus organizadores a replicar el evento en Sudamérica, manteniendo intacta la esencia original. En 2023 se realizó la primera edición de The Speed Project Latinoamérica en el norte de Chile, en condiciones incluso más extremas que en su versión estadounidense.
La carrera parte desde la ciudad costera de Iquique a las 04hs00:00 y recorre el desierto de Atacama hasta llegar a San Pedro de Atacama, a 2.400 metros de altitud. Se calcula una distancia total de 500 kilómetros, atravesando terrenos rocosos, cambios térmicos abruptos y largas extensiones sin señal.
Durante el día, el calor alcanza los 30 grados, mientras que por la noche el termómetro puede descender a valores bajo cero. El terreno exige un trabajo en equipo minucioso y preparación logística, ya que no hay estaciones de asistencia ni señalización.
Un evento exclusivo seguido por redes sociales
El ingreso a la competencia no es libre: los equipos reciben una invitación y deben atravesar una instancia de selección. Se evalúan tanto el desempeño físico como las motivaciones personales. Además, las categorías se diversificaron: equipos mixtos, femeninos, formato libre y en solitario.
La cobertura del evento se limita a Instagram, donde se comparte contenido bajo el perfil oficial @thespeedproject. Allí se siguen en tiempo real los avances, desvíos, descansos y anécdotas que hacen de esta experiencia algo único.
Sin web oficial ni sponsors visibles, esta maratón se convirtió en una especie de leyenda urbana entre corredores de todo el mundo. El factor sorpresa y el relato comunitario le dieron un aura casi mitológica en el universo del running de ultra distancia.
Espíritu de camaradería, aventura y supervivencia
The Speed Project no premia con dinero ni trofeos. El verdadero premio es completar el desafío. En un mundo saturado de reglas, homologaciones y rutinas, esta carrera propone un regreso a lo esencial: correr, sobrevivir y compartir. Conexión humana, naturaleza implacable y espíritu de aventura en su máxima expresión.
EXTRA: Ya podés consultar todas las carreras de calle y trail en nuestro nuevo calendario. Ya están los de 2025, que se irán completando a medida que los organizadores vayan conformando fechas.




